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  • Autor del Blog: Victoriano Viñuelas


    Parroco Iglesia Santa Mª del Pilar (Reyes Magos, Madrid)

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Oración-reflexión para la Ascensión

Haremos esta ciudad parecida a la del futuro, la que soñaba el Apocalipsis
(21-22), la Ciudad de Dios:
• Si conseguimos que se fundamente sobre la justicia y la libertad,
• si nos esforzamos en derribar muros y murallas, a la vez que vamos construyendo puentes y autovías;
• si apagamos los fuegos del odio y encendemos el fuego del amor;
• si enterramos las armas desactivándolas, y sembramos las flores de lapaz;
• si construimos la casa familiar sobre roca y no sobre arenas movedizas;
• si ahuyentamos las tinieblas del vacío y el error, y encendemos las lámparas de la fe;
• si superamos el desencanto con dosis generosas de ilusión y esperanza;
• si donde hay corrupción ponemos la sal de la limpieza de corazón;
• si ofrecemos a los que están tristes y solos la alegría de la amistad;
• si en los desiertos del paganismo abrimos las fuentes del Espíritu;
• si curamos los ojos de los ciegos con las medicinas de nuestra fe y nuestro amor.

+ Ausencia y presencia

• Se va, pero se queda. No lo vemos corporalmente, pero lo experimentamos espiritualmente. Sabemos bien dónde están esas presencias, pero necesitamos fe para descubrirlas.
• Se va para que crezcamos, para que no seamos infantiles, los que necesitan siempre el arropo de los demás y no saben vivir a la intemperie.
• Se va, pero nos espera. Él va delante para prepararnos sitio, pero donde está la cabeza deben estar los miembros.
• Se va, pero nos regala. Se fue bendiciendo y no deja de bendecir. Intercede por nosotros y nos consigue todas las gracias del cielo.
• Se va, pero volverá. No se ha olvidado de nosotros. Volverá para llevarnos con él —que estén también conmigo— y consumar su obra.

Lecturas de la misa – Domingo 20 Mayo 2012 – Ascensión del Señor

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA

Lo vieron levantarse

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí de todo lo que Jesús fue haciendo y enseñando hasta el día en que dio instrucciones a los apóstoles, que había escogido, movido por el Espíritu Santo, y ascendió al cielo. Se les presentó después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, y, apareciéndoseles durante cuarenta días, les habló del reino de Dios.

Una vez que comían juntos, les recomendó:
«No os alejéis de Jerusalén; aguardad que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que yo os he hablado. Juan bautizó con agua, dentro de pocos días vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo.»
Ellos lo rodearon preguntándole:
- «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?»
Jesús contestó:
«No os toca a vosotros conocer los tiempos y las fechas que el Padre ha establecido con su autoridad. Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines del mundo.»

Dicho esto, lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndolo irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:- «Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse.»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 46, 2-3. 6-7. 8-9(W.: 6)
Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.

Pueblos todos batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo; porque el Señor es sublime y terrible, emperador de toda la tierra.

Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas; tocad para Dios, tocad, tocad para nuestro Rey, tocad.

Porque Dios es el rey del mundo; tocad con maestría. Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado.


SEGUNDA LECTURA

Lo sentó a su derecha en el cielo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 17-23

Hermanos:

Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los que creemos, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no sólo en este mundo, sino en el futuro.
Y todo lo puso bajo sus pies, y lo dio a la Iglesia como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que lo acaba todo en todos.

Palabra de Dios.


Aleluya Mt 28, 19.20
Id y haced discípulos de todos los pueblos -dice el Señor-; yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
EVANGELIO
Subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios

Conclusión del santo evangelio según san Marcos 16, 15-20
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo:
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

Palabra de Dios.

 

Homilia 6º domingo de Pascua. 13 de mayo de 2012

Como personas nos gusta mantener nuestras raíces, nos gusta recordar historias, anécdotas, recuerdos de nuestros padres, abuelos. Pensad que el verbo “recordar” hacer alusión al corazón. En el corazón es donde se guardan los recuerdos que tengamos, buenos o malos. Y mantener nuestras raíces es algo que a todos nos gusta, porque nos hace sentirnos unidos a quienes nos han precedido. A Jesús le gustaba también mantener sus raíces. Hoy Jesús hace cuatro veces referencia a sus raíces, es decir, al Padre.

Asimismo lo que recordamos, lo que guardamos en nuestro corazón nos gusta compartirlo, no con cualquiera, sino con aquellos que consideramos amigos. Jesús nos dice hoy también a nosotros: “ya no os llamo siervos, sino amigos” Con los amigos se comparten recuerdos, sentimientos, historias personales.

Jesús hoy acude a sus raíces para compartirlas con los discípulos, de forma más directa, pero también con nosotros por considerarnos sus amigos. Y lo que comparte son cuatro sentimientos que nos ayudan a descubrir cómo  es el Padre.

Estos cuatro sentimientos son, primero: “como el Padre me ha amado”. Jesús nos transmite el mejor sentimiento de un padre por su hijo: el amor. Ese mismo amor es el que Jesús tiene por nosotros. Jesús nos dice: mi raíz con el Padre está en el amor. Yo quiero uniros a ese amor que es vida. Y os invito a permanecer en este amor.

El segundo sentimiento es: “he guardado los mandamientos de mi Padre”. Guardar los mandamientos es la mejor manera de estar unido a Padre. Guardar los mandamientos es conservar en el corazón y en la vida todo lo recibido del Padre. Jesús nos invita a guardar, a conservar “los mandamientos del Padre” como El lo hizo.

El tercer sentimiento es: “lo que he oído a mi Padre”. A veces nos acordamos de consejos que nos dieron nuestros padres para la vida. Jesús nos transmite a lo largo del evangelio consejos que ha recibido del Padre: dar vida, conservar la vida, transmitir vida, no guardar la vida para sí mismo sino para entregarla a los demás. Todo esto es lo que Jesús “nos ha dado a conocer” de parte del Padre.

Y el cuarto sentimiento es: “lo que pidáis al Padre en mi nombre”. Cuando uno se considera parte de la familia se puede pedir. Nosotros se lo pedimos al Padre en nombre del Hijo amado. Las oraciones de la misa terminan siempre haciendo referencia al Hijo. “Por Jesucristo nuestro Señor”.

Hoy Jesús nos habla de sus raíces, de su unión con el Padre. Y nos lo cuenta a nosotros sus amigos, pidiéndonos dos cosas: “permanecer en su amor” y “guardar mis mandamientos”. Si nos consideramos amigos de Jesús guardemos el único mandamiento que nos ha dejado: “amaos como yo os he amado”.  Así nos mantendremos unidos a la verdadera raíz, que es el Padre de todos.

Lecturas de la misa – Domingo 13 Mayo 2012 – Dom. 6º de Pascua

DOMINGO VI DE PASCUA

PRIMERA LECTURA

El don del Espíritu Santo se ha derramado también sobre los gentiles

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 25-26. 34-35. 44-48

Cuando iba a entrar Pedro, salió Cornelio a su encuentro y se echó a sus pies a modo de homenaje, pero Pedro lo alzó, diciendo:  -«Levántate, que soy un hombre como tú.»

Pedro tomó la palabra y dijo:  – «Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea.»
Todavía estaba hablando Pedro, cuando cayó el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban sus palabras.
Al oírlos hablar en lenguas extrañas y proclamar la grandeza de Dios, los creyentes circuncisos, que habían venido con Pedro, se sorprendieron de que el don del Espíritu Santo se derramara también sobre los gentiles.

Pedro añadió:
- «¿Se puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros?»
Y mandó bautizarlos en el nombre de Jesucristo.
Le rogaron que se quedara unos días con ellos.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 97, 1. 2-3ab. 3cd-4 c£ 2b)

El Señor revela a las naciones su salvación.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas; su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo.

El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad.


SEGUNDA LECTURA

Dios es amor

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 4, 7-10

Queridos hermanos:
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.

Palabra de Dios.


Aleluya Jn 14, 23
El que me ama guardará mi palabra, -dice el Señor- y mi Padre lo amará, y vendremos a él.
EVANGELIO
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 9-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

- «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y’ permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.
De modo que lo que pidáis el Padre en mi nombre os lo dé.
Esto os mando: que os améis unos a otros.»

Palabra de Dios.

 

Homilia domingo 5º Pascua. 6 de mayo 2012

En el mundo actual y en esta sociedad individualista que vivimos, las personas buscamos pertenecer a grupos de diversa índole: de amigos, sociales, religiosos, políticos. Estos grupos tienen sus características, sus normas, sus líderes. Sin ir más lejos, aclamar a un equipo de fútbol o a un cantante es una forma de buscar amigos que compartan con nosotros ilusiones y que nos hagan salir del anonimato que padecemos.

Este salir del anonimato nos da alegrías y también penas. Por eso cuando nos cansamos de ellos (equipo, cantante), les damos de lado, les abandonamos, o hasta nos aburrimos y pasamos a otra cosa. Somos nosotros quienes decidimos nuestra relación con ellos. A este aspecto de la vida le damos un sentido utilitarista.

El evangelio de hoy va más allá de lo dicho hasta ahora. Jesús nos dice: “Yo soy la vid y vosotros los sarmientos”. Y en el mismo evangelio de Juan, en otro texto, nos dice “no me habéis elegido vosotros a mí. Soy yo quien os he elegido y os he destinado para que deis fruto”.

Para que haya sarmientos, antes tiene que haber un tronco. Los sarmientos no existen si no es porque está el tronco de la vid.  Dios nos elige a todos para formar parte de esa vid que es Jesús. Permaneciendo unidos a la vid es como tenemos vida de fe individual y comunitaria. Dios da el primer paso haciendo brotar del tronco sarmientos que tengan vida. Dios da el primer paso haciendo que nosotros formemos parte dela Iglesia.Seguiren ella depende de nosotros. Pero no podemos, no debemos convertir nuestra unión con la vid, nuestra permanencia con Cristo o nuestro ser Iglesia en algo utilitarista.

Jesús nos dice que El es la vid, pero señala que más importante que El, es el Padre. El Padre es el labrador y es el que poda al sarmiento para dar más fruto o el que lo arranca  si no da fruto. Así como a nivel humano aclamar a un equipo o cantante no da muchos frutos en la vida personal, aunque sí satisfacciones o penas, permanecer unido a Cristo  hará que demos frutos abundantes y el Padre nos podará para seguir creciendo.

Para Dios no hay categorías, no hay exclusividades. Esto lo hacemos los hombres, incluso dentro de la iglesia. Dios nos elige, nos une a El, por puro amor. Nos invita por medio de su Hijo a quitar el sentido utilitarista de nuestra unión con El y a permanecer unidos a la vid que es Cristo.

En la segunda lectura san Juan nos dice algo que nos puede ayudar en esta relación personal con Dios. “Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo”. A veces podemos sentir que somos sarmientos sin fruto. No será así si permanecemos unidos a Jesús. E incluso en el peor de los casos, incluso aunque demos todo por perdido, confiemos en este Dios que es mayor que nuestra conciencia y que actúa siempre en beneficio nuestro.

Recordemos que Dios nos ama y nos conoce. Eliminemos de nuestra relación con Dios cualquier sentido utilitarista y “tengamos plena confianza en Dios”, en el labrador que quiere que demos fruto unidos a la vid que es su Hijo. Estando unidos a Jesús, la vid, le conoceremos y Jesús, con su palabra y sus gestos, nos muestra cómo es el Padre y cómo actúa con nosotros: con amor y perdón.

Para rezar

Yo soyla Vida

 

Soy Vida que desborda y plenifica,
vencedora del vacío y de la muerte,
expansiva, gozosa y fuerte.
Soy un pan vivo, inmenso,
muriendo sacia y vivifica.
Comed vosotros todos, los hambrientos.
Soy el agua viva, inagotable,
recrea y fertiliza, diluvio fecundante.
El que tenga sed que venga y beba.

Soy la Vid, pletórica, pujante,
Vid que es vid-a, que da vida,
que sueña con racimos poderosos,
dulces frutos de amor y de justicia.
Soy amor, energía creadora,

gratificante y entregada,

soy libertad contagiosa,

soy creatividad sorprendente,

éxtasis, estremecimiento,

martirio, victoria que sonríe y acaricia.

Venid a mí, hermanos míos,

vivid en mí.

Vivid en Dios,

vivid.

 

Lecturas de la misa – Domingo 6 Mayo 2012 – Dom. 5º de Pascua

DOMINGO V DE PASCUA

PRIMERA LECTURA
Les contó cómo había visto al Señor en el camino

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9,26-31

En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no se fiaban de que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los apóstoles.

Saulo les contó cómo había visto al Señor en el camino lo que le había dicho y cómo en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús.

Saulo se quedó con ellos y se movía libremente en Jerusalén, predicando públicamente el nombre del Señor. Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron suprimirlo. Al enterarse los hermanos, lo bajaron a Cesarea y lo enviaron a Tarso.

La Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 21, 26b-27. 28 y 30. 31-32 (J_26a)
El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.

Cumpliré mis votos delante de sus fieles. Los desvalidos comerán hasta saciarse, alabarán al Señor los que lo buscan: viva su corazón por siempre. 1.

Lo recordarán y volverán al Señor hasta de los confines del orbe; en su presencia se postrarán las familias de los pueblos. Ante él se postrarán las cenizas de la tumba, ante él se inclinarán los que bajan al polvo.

Me hará vivir para él, mi descendencia le servirá, hablarán del Señor a la generación futura, contarán su justicia al pueblo que ha de nacer: todo lo que hizo el Señor.


SEGUNDA LECTURA
Éste es su mandamiento: que creamos y que amemos

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 18-24
Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras.
En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo.

Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.

Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó.

Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.

Palabra de Dios.


Aleluya Jn 15, 4. 5b
Permaneced en mí, y yo en vosotros -dice el Señor-
el que permanece en mí da fruto abundante.
EVANGELIO
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante

Lectura del santo evangelio según san Juan 15,1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.
A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que deseéis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»

Palabra de Dios.

 

Homilia-oración domingo 4º de Pascua. 29 de abril 2012

 Oración – Homilía domingo del Beun Pastor

S.: Señor Jesús, tú nos dices, “Yo soy el Buen Pastor”.

T.: Nosotros somos tus ovejas y queremos seguirte.

S.: Tú, Buen Pastor, has dado tu vida por nosotros.

T.: Haz que los que te seguimos, amemos la vida y seamos portadores de vida.

S.: Tú Buen Pastor, nos has enseñado el camino de la vida.

T.: Vivir como tú y seguir tus pasos significa tenerte como ejemplo de entrega a los demás.

S.: Tu Padre y nuestro Padre es el dueño del rebaño.

T.: A ti te ha encargado cuidar de todos y no huiste cuando viste venir al lobo.

S.: Tu cuidado y preocupación está en los sencillos y necesitados de todo tipo

T.: Haz que no hagamos acepción de personas, sino que cuidemos los unos de los otros.

S.: Así como el Padre te conoce a ti, tú nos conoces a nosotros.

T.: Que tu conocimiento se manifieste en el amor que nos tienes y en el perdón que nos concedes.

S.: Tú nos hablaste de un Dios Padre bueno que quiere que formemos una gran familia.

T.: Mira a esta familia aquí reunida. Que nuestro testimonio de fe atraiga a otros a seguirte a ti y a formar el solo redil que tú deseas.

S.: Buen Pastor, tú entregaste tu vida hasta el final, y  que eres la vida verdadera.

T.: Haznos partícipes de la misma vida que Dios te concedió al resucitar.

S.: Buen Pastor, nos cuesta entender eso de perder la vida para recuperarla como tú.

T.: Vivir es compartir, es darse, es ser solidario, es, en definitiva, perder para ganar.

S.: Señor Jesús tú que estando en la cruz nos entregaste tu Espíritu.

T.: Danos siempre el Espíritu de vida, de amor, de paz y de justicia que nos lleve a trabajar por el bien de la Iglesia y del mundo.

S.: Tú, Buen Pastor, anima a jóvenes a seguirte en el sacerdocio y la vida religiosa.

T.: Que haya jóvenes con corazón abierto a seguirte a ti y a servir a los demás entregando su vida al servicio del Reino de los cielos.

S.: Tú, Buen Pastor, anímanos a vivir la vocación cristiana dentro dela Iglesia poniendo al servicio de los demás los dones que nos has dado.

T.: Jesús, Buen Pastor que diste la vida por nosotros, pon en nuestro corazón y en nuestra vida amor suficiente para ayudarnos a seguirte. “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero”.

     AMEN

  

Lecturas de la misa – Domingo 29 Abril 2012 – Dom. 4º de Pascua

DOMINGO IV DE PASCUA

PRIMERA LECTURA

Ningún otro puede salvar

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4,8-12

En aquellos días, Pedro, lleno de Espíritu Santo, dijo:

-«Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; pues, quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante vosotros.

Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular; ningún otro puede salvar; bajo el cielo, no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos.»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 1175 1 y 8-9. 21-23. 26 y 28-29
La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de hombres, mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los jefes.

Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación.  La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente.

Bendito el que viene en nombre del Señor, os bendecimos desde la casa del Señor. Tu eres mi Dios, te doy gracias; Dios mío, yo te ensalzo. Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.


SEGUNDA LECTURA

Veremos a Dios tal cual es

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 1-2

Queridos hermanos:
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no le conoció a él.
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Palabra de Dios.


Aleluya Jn 10, 14
Yo soy el buen Pastor -dice el Señor-, conozco a mis ovejas, y las mías me conocen.
EVANGELIO
El buen pastor da la vida por las ovejas

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 11-18

En aquel tiempo, dijo Jesús:

- «Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.

Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor.

Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre.»

Palabra de Dios.

 

Homilía domingo 3º de Pascua. 22 de abril 2012

Las personas, al hablar,  echamos mano de dos fuentes: el conocimiento y la experiencia. Hoy nos encontramos con que hay personas que hablan de cualquier cosa sin tener conocimiento del tema y hay personas que confunden experiencia con conocimiento. Los hay asimismo que dicen que la experiencia es un grado. Así como el conocimiento se adquiere, la experiencia es fruto de vivencias personales.

Los evangelios nos transmiten la experiencia de los discípulos con Jesús. Se trata de una experiencia personal y colectiva, pero en la que hay un antes y un después de la muerte y resurrección de Jesús. La experiencia con Jesús antes de su resurrección es distinta a la posterior a su resurrección. No hay más que leer los evangelios de las apariciones de Jesús para darse cuenta que se trata de una vivencia distinta a la que tuvieron los discípulos con Jesús “mientras él vivió con nosotros” como dice san Pedro.

Leyendo el evangelio de hoy, y otros evangelios de apariciones, nos encontramos con una experiencia de los discípulos que bien puede reflejar nuestra propia experiencia. Vamos por partes:

Jesús se presenta a los discípulos y les desea paz porque les ve sorprendidos y alarmados. Pensemos que una relación íntima de Dios con cualquier persona puede suscitar sorpresa y alarma. De ahí que el primer deseo de Dios, de Jesús sea la paz. Posiblemente cuando hemos tenido un encuentro personal con Dios, del tipo que sea, en un primer momento nuestro corazón se ha podido ver sorprendido, asustado e incluso alarmado. Tenemos ejemplos dentro y fuera dela Biblia: Zacarías y María.

Ese encuentro con Dios que puede suscitar sorpresa y susto, se ve recompensado por la paz. Dios no se relaciona con nosotros para asustarnos, sino para darnos paz. El quiere quitar todo miedo y temor que haya en nosotros y sustituirlo por su paz. A nosotros nos puede costar aceptar esa relación personal con Dios, por eso su presencia está llena de paz. Tener experiencia de Dios es sentirse lleno de El y de su paz.

En un segundo momento los discípulos “no acaban de creer por la alegría”. La presencia de Dios en la vida y su relación con El se realizan por la fe. Hay que estar abiertos a la relación con Dios igual que estamos abiertos a la relación entre nosotros. Para que se de esa relación hay que confiar o hay que tener fe. Una relación íntima y abierta con Dios supone la fe y proporciona alegría. Fe y alegría van unidas.

En un tercer momento Jesús “les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras”. Encontrarnos con Dios, vivir una relación personal con El, o tener experiencia de Dios lleva consigo “comprenderla Escrituras”. Comprenderla Escriturano significa tanto conocer intelectualmente. Comprenderla Escriturasignifica: meterse de lleno en el plan de Dios, es dejarse llenar de su presencia amorosa y salvadora. Es relacionar a Dios con la vida, con el perdón, con el amor y todo esto gracias a su Hijo Jesús.

Este evangelio nos invita a abrir nuestro corazón y nuestro entendimiento para vivir, no para tener, sino para vivir una relación íntima y personal con Dios, para vivir la experiencia de su presencia en medio de nosotros. Presencia que llena de paz, de fe, de alegría y de comprensión de su amor.

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